Nada de malo en el ambiente.
Nada de malo en el sol, muriente sol.
Nada de malo en el cielo, cálido cielo.
Nada de malo en la brisa, la cortante brisa, fría brisa, dolorosa brisa, brisa de aquel momento, aquel otro momento, ahora, entonces, mañana, mañana y siempre;
la brisa de siempre, y siempre es
mucho tiempo.

Correr por los secos prados y praderas no tan prados ni praderas por allá lejos en aquel lugar tan lugar pero no necesariamente lugar y no necesariamente allá y ni posiblemente tan lejos.
Correr por entre las matas tremendas de trigo y malezas del momento tomando de la mano a la inocencia con pecas y felicidad imposibles.
Correr por entre sus pecas con felicidad retando su inocencia la niña de risas pegajosas y vida de fantasía que dan ganas de haber escrito en su pared con carbón, de abajo hacia arriba, derecha a izquierda, como su delicada almita.
Correr por ella pues ella ya no corre,
pues ella
ya no puede correr.
Correr por ella mientras algo mío siga vivo,
mientras una parte suya siga viviendo en mí.

Correr por ella. Solo
correr por ella.

Correr por ella cada segundo, en cada lugar, en cada recuerdo, en cada sueño, en cada sentimiento, en cada palabra, en cada frase, en cada punto, en cada coma, en cada coma, en cada sutil movimiento del lápiz contra un papel, contra un algo, contra mi vida, contra mi sombra, contra si mismo, en cada vez que me levante a las siete de la mañana solo para darme cuenta que al otro lado de la ordinaria puerta no habrán secos prados ni praderas bajo un muriente sol rodeado por un cálido cielo a través de una brisa por la que correr,
solo para darme cuenta que
los prados y praderas no son tan prados ni tan praderas sin correr por ellos,
sin correr por ellos como lo haría su almita, su delicada almita,
solo para correr,
para correr y seguir corriendo,
seguir corriendo hasta encontrarla,
hasta encontrarla en los secos prados y praderas por allá lejos en aquel lugar tan lugar, por entre las matas infinitas de trigo y hermosas flores del para siempre,
hasta encontrarnos un felices por siempre,
hasta encontrarnos,
hasta encontrarla,
hasta haberla encontrado,
hasta poder,
haber podido,
alguna vez,
correr por ella.