¿Cómo verte?

¿Cómo verte y no querer abrazarte?
¿Cómo verte y no querer derrumbar los muros de lo imposible?
¿Cómo verte y no perder la cordura?
¿Cómo verte y no evitar dar un salto a lo desconocido?

¿Cómo verte y no soltar las riendas del miedo?
¿Cómo verte y no perder el control sobre mis emociones?
¿Cómo verte y no poder evitar dejar rodar mis penas por mi rostro?
¿Cómo verte y no poder sobrellevar tu recuerdo?

¿Cómo verte y no querer sembrar los campos de felicidad?
¿Cómo verte y no querer regar los valles de calma?
¿Cómo verte y no querer cosechar la gratitud?
¿Cómo verte y no querer alimentar nuestro ser?

¿Cómo verte y no querer morir de amor?

Lo mismo me pregunto,
día tras día, noche tras noche,
a las 2 de la tarde, y las 3 de la mañana,
y sin embargo, la verdad es que la respuesta…

Aún no la sé.