Sobre las piedras de tu camino,
anduve una y otra vez,
ahora me queda solo el silencio
con quién converso de tí
las miles de palabras
que quedaron por decir.
Por mi mente corren
tus recuerdos en tropel
mi mirada se empapa
y mis dedos dibujan
la silueta de tu cuerpo lejano
Retornaras al camino andando?
tal vez triste, cabizbajo, arrepentido con la mirada incierta
Y como la manta al frío,
aquí estará mi cuerpo
para protegerte, y mis manos,
para cuidarte
siempre.

0