Caminar disfrutando.

Vamos a toda pastilla
sin mantener la sonrisa.
Viene la dichosa prisa
a quitárnosla enseguida,
y nos muestra una salida,
o simplemente otra huída
del devenir que es la vida.
Y nos priva del sentido
que el camino puede tener
si elegimos la estupidez
de dejar que ella nos guíe.
Parándonos a comprender,
sin dejar de pensar y creer,
daremos al final con él,
y ya no habrá sinsentido
a lo largo del camino,
que disfrutar nos impida
del regalo de la vida.

0

Related Articles

Responses

Ir a la barra de herramientas