Ave que vives
en el costal de la prisa,
ventana de anhelos
que anidas en estrechos.

Quiero aferrarme a tu pecho,
a tus extremidades de antaño,
alas cargadas de vegetación
/ y cascadas,
partes de un ser indómito
que polinizas imaginación y anhelo
/ en lejanos párrafos
de un libro escrito por la vida…
ven a mi ave inquieta
ven a mi pajarillo risueño
que nunca se apague tu alegría
ni se apacigüe de polvo tu vuelo…