…… aún recuerdo la tibieza de su piel……….., la asombrosa candidez de sus dedos cuando recorría mis brazos, mi agitado pecho, mi cintura procaz………, mi sexo tibio, en sus tibios dedos…………., ……… la imperiosa necesidad de sentirme vivo entre sus abrazos…………, sin importarnos el mundo y el que dirán, ni cómo ni cuándo ni si a lo mejor…….. …….. el tiempo, se detenía lento….., como un lento aleteo…………… …….. su boca en la mía encontrabase repleta……., mis ojos inmensos, rescataban su presencia, y mi pupila dilatada, febril, buscaba y hallaba su caricia menor…………………

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