Un día más
con la vida cancelada,
arraigado entre cuatro paredes,
árbol sembrado
entre incertidumbre,
impaciencia
de nueva luz.
Promesa extendida
de ramas en libertad.
Un día se suma a otro
y a otro, y pasa lo mismo
que es nada.
El encierro persiste
y germina dentro.
Vida con los días
acotados entre paredes,
como árbol enmacetado
de impedidas raíces
pero, con fronda creciente
que se estira y se estira
en las mañanas de sol
para olvidar
el confinamiento
que cancela vidas.

Arturo Ángeles Mancilla