En un apagón de cuerpo y mente me decidí enfrentar a quien me quería,
aquel apagón traía heridas de un tiempo , aun no sanadas,
una tolerancia en frascos muy cortos y una bebida muy amarga de verdades confusas.
Sentí la necesidad de aislarme para que aquel nudo deshecho en mi garganta bajara hasta mi vientre triste.

Rodando en mi propia hoguera , me dispuse a sentir lo que pensaba y de pronto aquellas verdades eran claras , al cabo de un tiempo se ven las cosas de otra manera, y aquel apagón se debía mas a mi que a ellos, y el dolor era mas culpa que la herida y no fue suficiente para sanar sus corazones , pero era lo elemental para dar un paso firme .

A pesar de saber que regresara esa oscuridad, de manera involuntaria e imprecisa , se que es mejor
callar a mis heridas , aunque la cicatriz jamas llegue y que el dolor que han provocado lo puedo acumular un tiempo mas.

0