La pasión me envuelve .
Noto cada aleteo de mis ventrículos
Torrentes de glóbulos rojos se disputan la emoción de la adrenalina.
Mi alvéolos se inflaman de la dicha del amor.
La vida es maravillosa cuando no niego mis emociones.
Los miedos me succionaron pero eran espejismos miserables de mi cobardía.
La amo por lo que eres y por lo que no eres.
No me interesan ninguna condición, solo la fragilidad del momento presente.
La llevo en el corazón desde que al girarme la vi.
Mi piel se me deshace al mirarla.
Estoy enfermo de su ser.
No existe vacuna para esta infección.