Amiga mía,
la ilusión de tus
noticias
me conmueve…

Yo sigo como siempre,
en este estado de
perpetua dependencia
y falto de chispazo
creativo con que volar
por mí mismo…

Te presumo excelente,
en todo tu esplendor
habitual,
dueña total de situaciones
por ásperas que sean,
señora indiscutible
de los más agrios corazones…
Perfecta, en suma,
en tu raro don
de sencillez y humildad…
Y así debes seguir
para mi orgullo…

Refuerza, por favor,
todo cuidado
de tu persona,
y sigue -te ruego-
centrada en tu avance…
Por mi parte,
prometo intentar lo mismo…

Recibe todo mi amoroso
afecto.