Recuerdo tantas veces
Aquel peregrino que cantaba
Aquello, de… “ la mayor pobreza del ser humano es ser millonario… “

Y, bajo y por siempre
Patinando en las tinieblas
De tu Cádiz natal…
Vagando por sus pegajosas calles
Me topé con una figura
Vacilona y chabacana
Y con aires de una cierta deidad
Sin sorprenderme en absoluto
Pude, pudiendo comprobar
Que no es todo plata lo que reluce
En esa tacita tuya…
Ensalzada y defendida
Por ti… por nadie más…
Serio y profano peregrino
Con peso de ignorancia, tercera
A su agotada espalda
Incultura arrogante
De dones mundanos
Que por tatuaje, llevan todos los gaditanos…
No así, tu Cádiz,
Harta y muy castigada…
Cádiz, esa calle
Con olor a mujer,
Cádiz, la única que te oía,
Te sentía y te respetaba.
Del cielo fuiste
Un ángel caído
A la tierra de unos bultos por mortales…
Por lanza, tu alma y tu pluma
Arrasandolo todo, sin compasión.
Tu música, tu sinfonía, tu escritura
Hicieron de todo tu reino
El amplio templo de Aragón…
Tú, eterno ángel
Que de las tinieblas
Hiciste un eterno y acostumbrado paraíso…
En el que tu Cádiz, tan pronto
Era la mayor prostituta
Y por lema y castigo
Una disfrazada señora…
Con tu presencia y contigo…
No deseo rendirle más
A tu tan pronunciada ausencia,
Porque estas ahí,
Percibo y huelo tu refinada prepotencia…
Sí, rehuso de los alardes
De esos payasos huérfanos de baratos circos,
Con sus sucias bocas
Llenas en y de tu nombre,
En reiterado arrepentimiento
Que pide clemencia…
Y, como en una historieta
De patas de palo y corsarios
Está tu cara y tu Cruz,
Tus repetitivos adversarios…
Sus tintas, en espada
Y la tuya en ávida pluma…
El arte todo poderoso
Ante la estupidez, la avaricia y la chusma…
No habría tenido sentido
Tu molesta eternidad,
La mejor medicina es tu no presencia
Con la que ya padece
Cojea y morirá un Carnaval…
En la Tierra
Te hiciste un ángel blanco,
Mozart de las letras
Y Byron del amor…
En la Tierra fuiste real
Impregnado de vida
Y borracho de tu Carnaval…
En la Tierra, herida abierta
Que cerrabas a tu antojo
Con un Cádiz inmenso por corazón…
Por la Tierra
Tus pasos siguen pisando
Aquella senda y aquel camino
Con tu mochila
Y tu sed de peregrino…
… Que no estás en el cielo
Que tu pluma y tu alma
Están y pesan en la Tierra,
Por ti, por tu genialidad,
Por resucitar a un Carnaval
A ti y por ti, granuja Becerra…
… Y, así
Como el pobre no tiene amigos
Y el millonario
Compra hasta su soledad
Veo y siento tus pasos y tu aliento
Despreocupados
Danzando certeros por la eternidad…
Y, así
Como los sentimientos
Son del alma
Y el alma del corazón…
La osadía más temprana,
La valentía y la locura
Son la estela inevitable del amor..
… Que el gaditano
Lo debería de saber…
Que Cádiz no sería Cádiz
Sin tu mano, sin la llave
Que accede al templo de Aragón…

0