El viento resopla en mi rostro
El llanto secándose en mis mejillas
La luna mirando cada suspiro que doy
Mi vida se encuentra entre comillas.

Tal vez la rareza del aire que respiro
O el dolor de dejar a un amor,
Sacudido entre pares de afiladas dagas,
Regocijantes de la pena y mi dolor.

Al aire, así muero, entre ramas de olivo,
Entre piedras que lastiman mi piel,
Abrazado de recuerdos que aún hieren el alma,
Al aire, así, así como mueren cien.