Ahora

Ahora que el tiempo
se olvidó de pasar por pasar
y el laberinto está en nuestra casa
ahora que sentimos que la vida vale
y estamos enjaulados sin encontrar la llave
ahora que entendemos que los segundos valen
y pudimos comprender que respirar es clave
ahora que no podemos caminar las calles
abrazarnos y sentir amor interminable
ahora que los besos sólo lo dan las aves
que vuelan por cielos limpios
que contaminamos antes
ahora que libres son los animales
y andan por el mundo con su paso amable
ahora que caminamos por paredes
y somos astronautas en la nada
cayendo entre mentiras y verdades.

Ahora vemos a los peces
nadar por aguas fiables
ahora que el tiempo aprieta y nos acordamos
que Dios es el más grande
ahora que un meteorito amenaza en los aires
ahora que un microbio huraño
al corazón del ego abate
ahora que enfermeros y doctores
se visten con armaduras indomables
y se asemejan a antiguos gigantes
ahora que somos
testigos de un amor inmejorable
que los poetas enlazan a las musas
y el arte aflora entre rocas de jaspe
ahora que el amor es la fuerza
dispuesta a morir en combate
mientras todas las almas lo aplauden
ahora que los muertos caen
al igual que un muñeco don nadie por las calles
ahora que la luz se prende
al fondo de un pozo intratable.

Ahora quizás entendamos
que la vida tiene un precio impagable
y la empatía al corazón una carrera le gane
ahora cuando el enemigo invisible
derrotado y cabizbajo se marche
y seamos más fuertes que antes
quizás entendamos que la vida vale
y el mundo loco y del revés
se enderece de un amor impenetrable
y nos amemos como nunca nos amamos antes
quizás los sueños sean realidades
y entendamos al fin
que sólo respirar es un milagro impresionante
quizás el día de mañana
la historia de los libros nos hable
y le cuente al lector que la lea
que el mundo ha sufrido un castigo
para obligar poco a poco a cambiarle.

Ahora porque mañana ya puede ser tarde
es la oportunidad
que la enfermedad sea el remedio más grande
y esta lección no se nos pase
como pasan palabras difusas
por tercos oídos cobardes
que se unan las almas distantes
y el amor sea su único lenguaje
que ningún virus de errores propios
nos aplaste
ahora, porque mañana ya puede ser tarde.

Jairo Sebastián Zanetti 4/4/20