Adiós mente,
que sin las gracias,
no reconoces pasados,
ni agradezco presente.

Adiós miedo,
con tu marcha abres corrientes,
buscando aguas,
sorprendiendo mentes.

La libertad aguarda,
me espera,
sin futuro cierto,
noches de niñera.

Que las velas vuelen,
que los sueños se cuezan,
que no hay puertas,
solo vergüenzas.

Mente, velas y puentes.
Que soy yo,
diciendo adiós a fuentes.