Hay noche sen que necesito que me abraces el alma. Que simplemente estés ahí para poder recostarme en tu pecho, escuchar tú respiración tan suave llena de paz, poder oír tu corazón latir. Necesito eso, momentos de amor puro que te llenen el alma. Momentos en que no haga falta hablar para comunicarnos, porque ya nuestra piel tocándose lo dice todo.