Con la clarividencia del que sabe
nos marcas luminoso derrotero
porque al par que alborada, eres lucero
que a buen puerto conduces nuestra nave

Escultura de espíritus, flor, ave,
manantial cristalino, sol de enero
mañana perfumada de romero
apóstol de la ciencia, humilde y grave.

Discípula ejemplar del gran Sarmiento
nacida entre montañas
que azularon tu alma y que tu espíritu templaron.

Para que trasuntara el firmamento
como en la clara superficie de los mares
las mil constelaciones estelares.

Juan De Dios Vera Ocampo