A menudo

Y cuando quiero pensarte,
cierro los ojos, allí tu sonrisa aparece
para estremecer mis sentidos
cual palmera mecida por la brisa y
al caer la oscura cortina de la noche,
busco tu silueta en el zenit majestuoso
del firmamento y te encuentro en ese fúlgido
lucero que aunque lejano, brilla con asombrosa belleza

1+

Related Articles

Responses

Ir a la barra de herramientas