Soy el que se perdió por el laberinto hechizado de tu feminidad
soy el que se eleva por la espiral de los sentidos,
pero es la que vos provocaste.

Soy amante del arte, de lo que puede la poesía y la música.
Pero pronunciados desde tu boca paradisíaca
soy el que se infiltra en el paraíso que vos inventaste.

Soy tu hombre sumiso:
el que puedes debilitar con tu rechazo
y el que puedes fortificar con tu bienvenida

Fernando Castaño