A las 5:56 mi mundo gira otra vez
Corro salto grito escapo,
vos también.
Algunos piden ser castigados
otros ruegan ser amados
que a fin de cuentas
es lo mismo.
Consumimos energías
acumulamos experiencias
hacemos todo por
la complacencia,
y el sofisticado derroche.

A las 5:56 aun es de noche.
Todavía el pálido reflejo lunar
se asienta en mis emociones.
Escucho tus tenues latidos;
Forajidos distantes sutiles.
Y el cumulo de mis pensamientos;
Jactansiosos expectantes inútiles.
Dos vulnerables,
solo están destinados a caer.

A las 5:56 se propagan los silencios.
Te observo dormir ileso,
algún gesto da pistas de tu sueño.
El mar helado y la falta de techo.
La rutina melancolía y repetición
de sucesos.

A las 5:56 posesa de incertidumbres,
Ninguna lumbre a contemplación
las responderá.
Y el tiempo;
Devastador infinito incorregible.
Cada acción;
Desmedida insaciable destructiva.
Revelando las palabras calladas
veladas bajo crápulas,
Que envenenaban la consciencia.

A las 5:56 pasajera de mi misma.
Me armo y me desarmo a antojo
Compongo la esperanza
Siembro discordia
Origino estrafalarios sentires
Imagino tantas soluciones
A realidades tan viles.
Y caigo en ese abismo
-Dame una soga-
De existencialismo.
Las 5:56 es un horario
Muy mítico.
Divago
Me despido
Y ya estoy
En el abismo.

JULIETA IALLORENZI

PATENTADO EN SADAIC Y DNDA

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