Casualmente supe que me amabas,
¿cómo rocé tu constelación
y nunca supe nada?.
Nuestras vidas pasaban juntas
y nunca medité quién eras…

Mis manos no habían apreciado
la ternura restauradora de las tuyas
y hoy la oportunidad de los
nuevos tiempos, una probabilidad
indescriptible…

Hizo que yo supiera que me amas.
Que esa mirada segura
es capaz de hacerme ver, paciente,
dentro de tu corazón sin tiempo.

…y más allá si te lo propones…