Esencia

Un cielo apagado
cubría un corazón
opaco y mortencio.
De su boca salió
una despedida.
De sus ojos,
una mirada vacía.
En sus manos
sangre caliente corría.

Su alma brotó en mil ríos.
Se convirtió en la esencia.
Creció en el árbol,
cayó en la fruta,
besó una rosa,
secó al pasto,
quemó sus ramas,
torció su alma.
Fue olvidado y enterrado,
pero ahora es lo que no vemos.
Ahora es lo que somos y seremos.
Lo que fuimos y perdimos.
Es árbol que se observa.
Es la pluma que se escribe.
El ser que se describe.
El inicio y el final.