nav-left cat-right
cat-right

A un político corrupto.

Corsario trajeado, y corbata de seda,
con tu maletín repleto de billetes, compras voluntades y ennegreces almas.
Adulador ventajoso, por tus venas corre un flujo que no es sangre.
Salteador de caminos, filibustero, mangante, ratero.
Te alimentas de la sangre del hombre verdadero.
Hombre impío, pecador, quebrantador de normas, reglas, leyes, ordenanzas y decretos.
Carroñero de partido, desleal, manipulador, saqueador de arcas, truhán, embustero, majadero.
No paras de medrar, hiena insaciable.
No cejas, contumaz en el delito, siempre sacando tajada, arrimando el ascua a tu sardina.
Con tu culo sentado en la poltrona, como una polilla queriendo adentrarse en un armario, el Estado necesita eliminarte.
Sí, el Estado necesita un pesticida, una buena cantidad de naftalina.
La sociedad necesita erradicarte.
Entonces, y sólo entonces, la moralidad, el decoro, la decencia , la rectitud y la justicia , gobernarán este mundo infecto de egoísmo , mezquindad y de codicia.

Dejar un comentario

You must be logeate para dejar comentarios.