«Perros mojados después de nadar en el mediterráneo» Me dije a mi mismo.
Salí a caminar por la vereda analgésica que despachaba mi cuñao el «moco».
Soy dios mismo,¡hijoelafregada! casi me rompo el oañuc,
en fin soy Jesucristo, a mi me crucificaron con dos conos de helado.
¡Miercoles! casi resbalo con una viga de 50000 metros de largo, pero soy Jesucristo y la vuelo con un fogonazo de mi rayo laser.
Tenía un friego de hambre y hice aparecer una torta de pollo enfrente mio, «¡hijoelafrega! me la comí, me quedó como si yo fuera un genio culinario, pues claro soy Jesucristo. Más tarde voy a volar bien fregón por la cuadra.
Ahí los dejó jóvenes, recuerden lean la biblia, tengan cuidado con los dinosaurios balísticos de Jerusalem.