Quédate conmigo.

Hasta que nos nuble el sol.
Hasta que nos falte aliento.
Sin rencores,
Sin miedos,
Sin medidas.
Pero quédate.
Quédate aún sabiendo
Que este espacio y tiempo acabará.
Quédate sin más.
Poseyendo cada poro de esta piel,
Que se eriza al tacto de tus dedos.
Quédate aún más cerca
Separando realidades de sueños.
Y viviendo cada momento
Como el último de nuestras vidas.
Quédate y sigue mirándome
Como lo haces,
Sincero y tranquilo.
Quédate a razón de lo quieras.
Siéntate a mi lado
A esperar en silencio,
Mientras nuestros corazones se besan.
Deja crecer la astuta casualidad.
Ésta que nos esta llevando a la locura.
Quédate con tu sonrisa.
Y con la mía.
Quédate,
Porque irte ya supone un riesgo.
Porque empiezan a doler los minutos
Que nos separan.
Quédate aquí,
A mi lado.
Mientras vemos
Como llueve fuera.
Quédate siempre.
Y no te vayas.
Pues va pesando esta distancia.
No quiero que vuelvas.
Porque eso significa que te has ido.
Quiero que te quedes,
Así te lo pido.
Quédate aquí o allí.
Pero tan sólo,
Quédate conmigo.