En la noche la constelación presenciamos,
pero el día entero tu sola presencia brilla desde temprano.
En primavera floreces de alegría,
lo noto en tu expresión.
Irradias calor incluso en invierno derritiendo cualquier versión del día.
Querida, saliste desde la isla Themysira. Ninguna perfección imaginable
se acerca a tu esencia inquebrantable.
Cuando estás cerca mi sentido nervioso se alivia.
Desaparecen en alrededor las malicias.
Quitándome la máscara te confieso.
Te siento sin importar la distancia y el tiempo
Quiero beber tu infinita luz,
con mucha ternura lo pienso.
Y llevarte al sur
a una aventura estando por debajo con puro cielo azul.
Tener correspondencia primero que nada.
Cortemos juntos los pensamientos estereotipados con una espada.
Nuestra alma se encuentra anclada,
Majestuosa dama.
Rezo porque tu seas la protagonista de mi trama.
¿Sabes algo? El amor va más allá de concretarlo en la cama.
Es necesario demostrarlo en cada respiro.
De haberte encontrado ángel mia fui testigo.
La integridad espiritual que contienes
es inusual.
Sueles evitar decidir lo que sólo a vos te conviene,
consideras ser consciente en dejar el ego atrás y sobre eso siendo puntal.
Sería capaz de rimarte hasta la eternidad, presagio que tendremos prosperidad.
Ambos no estamos yuxtapuestos.
En realidad estamos unidos a un lazo sagrado, vamos en buen puerto.
Te juro estar cuando necesites consuelo.
Mezclaré la base armónica léxica tónica sabor persica y enriquecerte con el compuesto convertido a pócima.