Ojos color incierto, a veces color libertar,
a veces color engaño.
la libertad viene de cuando muestras aquella
singular esencia de ser tú, de ser luz,
de ser alegría, de abrirte a las maravillas
que te da la vida.

Aquellos ojos se abren ante lo mas banal,
ante lo que te motiva, a lo que te mueve.
Dan paz con tan solo verlos fijamente,
y de momento… se oscurecen.

Se oscurecen para ver en ellos el engaño,
el engaño de que alguna vez tus palabras
aliviaron mi corazón ya destrozado,
engañaron con caricias y besos que
solo Dios sabe si fueron de verdad con
algo que la gente llama cariño.
Me demuestran que estarás ahí
si existe algo de provecho por motivo,
en donde mi ausencia de amor da sin
culpa aparente, solo por verte …
Y seguir con la idea de que alguna vez
me quisieras como se debe…
Sin miedos ni tabúes, sin pereza,
sin peros para cumplir sus promesas.
Pero ahora brindro por lo que sentí…
Y por lo que quizá un día sentiste…