Lloraré contigo para cuando te olvide,
abrazaré tu tristeza hasta que me dejes de amar,
te pondré mi hombro abrazado en tu rostro y
esas lágrimas que lloras por mi, pronto se han de secar,

En tu silencio nocturno vendré por las noches y
tarde a tarde te saldré a esperar,
te diré que no valgo la pena, que por ésta que lloras ahora,
¡Por ésta no debes llorar!

entonces en tu llanto profundo una mano  se extenderá,
el tiempo cobrará su misterio y rumbo al olvido un día me dejarás.
sabrás que la razón de tu pena se tenía que acabar, y
recordarás que un día te dije, que por ésta que lloras, no debes llorar.