*Niña* Cristo J. Sandoval.

¿Por qué ya no habita el labial rojo en tu boca?
¿Por qué ya no crees en más cuentos de hadas?
¿Por qué si la luna pasa por ti no la tocas?
¿Por qué siempre hay tormenta en tu linda mirada?

Niña,sal ya de tu habitación.
Y cuéntame qué ha sucedido.
¿Por qué estás encerrada, corazón?
Necesito que me digas si has ganado, o has perdido.

¿Qué es aquello que ensucia tu hermosura?
¿Qué es aquello que te hizo romper el espejo?
¿Por qué te has convertido en rehén de la amargura?
¿Por qué no le contestas a tu viejo?

Niña,dime, ¿qué te pasa?,
Sal a descubrir lo bonito que hay afuera.
Niña, no te hundas en el abismo, ¡Vuelve a casa!
Aún te falta caminar por más aceras.

Niña,ya no llores más.
Que con eso me asesinas y me matas de un infarto.
Niña,siempre hay vuelta atrás.
Niña,deja de pasear por las esquinas de tu cuarto.

Niña,quiero oír tu voz, dime una sola palabra.
Niña,ten en cuenta que lo atroz es pasajero.
Niña,deja de jugarme esta broma tan macabra.
Niña,tú sabes bien que te quiero.

¿Por qué en tu dormitorio sólo vive lo silente?
Niña,dime, ¿en qué piensa tu cabeza?
¿Por qué hay en ti un purgatorio de lágrima intermitente?
Niña,a pesar de este velorio, sigues siendo mi princesa.

Niña,estoy casi loco al ya no verte.
Tu madre ahora duerme en hospitales.
Niña ¿por qué te afanas tanto en esconderte?
Tu risa curaría bien todos mis males…

Niña, me he atrevido hoy a abrir tu puerta
Y te he visto muy dormida sobre el piso.
Con los ojos tan cerrados que parece que estás muerta.
Y que ahora tu padre es Dios y tu hogar su paraíso…

Niña,abre tus ojos una vez más.
¡Quiero que la vida a tu cintura se ciña!
Niña,quita de tu rostro esa lágrima fugaz.
Soy tu padre, ¡VUELVE A DESPERTAR, MI NIÑA!