Hurgaste donde nace la vida,
donde la tierra germina,
con los padrastros sajados,
tan sensibles…
Acertijos en las piernas
que cuelgan, porque en la nevera
un rodaballo espera y espera
donde mugía la becerra.
Donde más duelen los gritos
entregados que aterran…
con los padrastros sajados,
tan sensibles…
En la apertura de las oquedades
donde las cercenadas vetas…