Dónde fueron noches y cantos,
perdidos en penumbra eterna,
en negros mantos.

¿Cómo el blanco se torna hierro?
Así nuestras noches cambiaron a negro.

Me perdí,
te perdiste,
acaso yo sé que nos perdimos,
no sé si sabes del olvido.

Que no sabes,
que ya no sé,
miedo al futuro,
los de él.

Que la rabia no sepa,
el dolor se ceba,
que corra el agua,
aire sin cuevas.