Frío y asolado.
Sonriendo con dolor.
Con fe mientras derrama lagrimas.
Feliz mientras está triste.
Con ganas de vivir cuando en verdad quiere alejarse del mundo.
Con esperanzas mientras está destruido.
Tenebroso sin tener miedo.
Angustiado con energías.
Preocupado y a la vez emocionado por lograrlo.

Recordando el pasado en silencio.
Intentando olvidar, pero sin dejar de extrañar.
Ilusionado por dentro, desilusionado por fuera.
Pensamiento negativos mezclados con positivos.
Pensando que se equivoco.
Pensando porque Dios la puso en camino.

Una persona que lucha.
Una persona que no rinde.
Una persona ilusionada.
Una persona con mucha fe.
Una persona positiva.
Una persona que ama.
Una persona enamorada.
Una persona que no olvida.
Una persona que extraña.
Una persona sensible.
Una persona para solo una persona.
Una persona con Dios.

Todo mezclado en una una destrucción mental e interior.
Intentado luchar para poder lograr algo que es casi imposible.
Enamorando a la mujer una y otra vez.
Mientras que sus esperanza se caen al suelo.
Intentando que esa persona le preste atención.
Derramando lagrimas sin caer, sin rendirse.
Pidiéndole a Dios que se podrá tarde o temprano.
Pero de nuevo esa persona sin atención hacía el enamorado.
Haciendo que sus sueños se agoten, que sus luchan terminen.
Tristemente perdiendo la batalla contra la valentía y el orgullo.

Mujeres escribiéndole pero el sin desviar su meta y su rumbo.
Recibiendo consejos y argumentos para ayudarle.
Escuchando músicas mientras llora, sufre y ríe.

Buscando una manera de distraerse, jugando.
Buscando un cambio de imagen, corte de cabello, piercing, posiblemente tatuaje.
Con ganas de llevarle flores, chocolates, volverla a ver.
Abrazarla, besarla, y decirle cuanto la ama.
Pero solo ver como le habla, todo se le arruina, todos sus pensamientos.
Se vuelven negativos y desastrosos.
Se le acaba fuerza mental y emocional.

Deseando que le escriba, que le hable.
Esa persona que es feliz con solo un ‘Hola’ de su amada.
Ya que aún es su vida, su mundo, su universo.
El enamorado solo espera su amor o esperando su olvido.

Quiere que se vaya por el mundo y que conozca gente, para que lo compare.
Que no olvide que ese amor solo lo tenía con él.
Que era esa única persona que lo iba amar tanto como a ella.
Le parece difícil dejarle sin tenir que ya no le quiere.

Él quiere rendirse, seguir sin ella, pero no puede, su amor es muy profundo.
Él se echa la culpa sin haber echo, solo se siente culpable por fallar de nuevo en el amor.
Por una parte quiere desearle una vida mejor.
Por otra parte el quiere vivir su vida entera a su lado.
Él tiene miedo que ella se enamore de otro.
No quiere perderla, no quiere arrancarla de su corazón.
Cambiaría lo que sea en él, por ella.
Él tiene paciencia. Pero miedo a perder su tiempo.

Se siente con ánimos de seguir, de insistir, sin escribirle.
Pensando que ella le hizo aprender a vivir.
Que su amor mutuo era monotanía.
Que su amor era inigualable.
Que su amor era único.
Y un amor perfectamente imperfecto.
Que fue un amor que nunca tuvo y que lo ha echo amar.
Volver a creer.
Volver a intentarlo.
Volver a creer.
Volver a tener fe de que todo terminará con final feliz.
Con sus besos cariñosos.
Su forma de amar.
Su forma de compartir cuerpo y alma.
Y la forma en como lo trataba.

Un hombre que entrego todo.
Un hombre que arriesgo muchas cosas.
Un hombre que hizo lo posible para hacerla feliz.
Terminando destroyado y arruinado.
PERO CON MÁS FUERZA.
Orándole a Dios para que no termine.
Que no deje de amar a esa persona que dio hasta lo último.

Diciéndole que intentará olvidarla cuando es imposible para él.
Su amor es más fuerte que nunca, lo hace vivir y continuar.
Batallando con la negatividad, con el desamor y con el olvido.
Con mucho valor, y sin orgullo.

Esa mujer que le robó el corazón.
A ese hombre que prefirió entregarlo todo preparado para caer hasta el piso.
Que ya no le queda nada más.
Ese hombre que quiere dejarlo todo hasta ser un completo perdedor.
Esperanzado cada vez más de que esa chica vuelva y le diga ‘Te amo’.
Un ‘Te amo’ verdadero.
Daba todo por estar con ella nuevamente.
Aunque sea de amigos, pero con ganas de ser novios.

El chico hace todo para convercele mientras desconoce soledad.
Su alma se quedo vacía, ya que se dio cuenta que ese amor no renacerá si no es con ella.
Está dispuesto a dejar toda su vida, su alma, su fe, su ilusión.
Se dio cuenta cuanto la amaba cuando lo dejo solo.
Cuando se levantaba y no tenía alguien a quien decirle ‘Buenos días’.
Cuando dejo de decirle ‘Te amo’.
Desesperado, y sin conexión a la vida.

No hay que no haga que él piense en ella.
Pensando por dentro que la chica ya no siente absolutamente nada.
Que le atrae otro.
Que el chico le fallo sin que se diera cuenta, algo que no tenía perdón para ella.
Que solo quiere un tiempo para ella.
Que solo quiera olvidarse un rato de mí.
Que quiere enfocarse en otra cosa.

El chico en su pensamiento pensar que su enamorada le gustaba otro.
Era fatídico para él.
Pero lograba olvidarlo rápido.

Esa persona que no deja de recordarle.
Recordando todos esos momentos vividos y compartidos.
La ensalada de frutas.
La pizza.
El sushi.
El hotel.
La piscina.
El parque.
La casa de él.
La casa de ella.
El cine.
El año nuevo.
El 14, san valentín.
El cumpleaños de él.
El día de la mujer.
Momentos que abundan en él día tras día, cada momento.

Pasan días y todo sigue igual, hablando poco entre ellos.
Él con fe y esperanzado.
Ella sin darle esperanza y sin mostrar alguna debilidad.

Y al final el chico decidió…

Esa es la vida de un enamorado.