Esta memoria mía me llena de recuerdos; tal vez porque es difícil desocuparla; quizá porque…

Once encuentros, mágicos llenos de experiencia para tu edad; unos mejores que otros sin duda.
Por lo menos 30 orgasmos; mutuos e individuales
Un hilo rojo, lleno de ilusión y roto al mismo tiempo
Muchas mentiras expuestas; e ignoradas por beneficio propio
Un dedo meñique dispuesto a desaparecer.
Un recado; que aún viaja conmigo en mi cartera con un té quiero espontáneo
Muchos buenos días, con pasión, ternura y luego costumbre
Más de cien besos arrancando suspiros
Siete besos diferentes y fugaces
Cien mil miradas obscenas, tiernas, dulces e indiferentes al final
Un regalo del alma que después no significó nada
Cuantro desayunos llenos de cuentos
Una imagen fatirica; acompañada de un suicidio de todo

Es ese inventario; de mí y de ti!
Que me hace pensarte de vez en vez y de cuando en cuando… Tal vez un día digas algo inesperado que sane… Tal vez algún día tú veas que también tienes un inventario