Interminable hora

blanca árida

vuelves como un rumor

desde la noche

múltiples rostros

risas lagrimas

adornan el cielo

de otros destinos

Pero el instante

desvanece siempre

sobre la piel suave

Eternidad

Pródigio permitido

al pobre corazón humano

Relámpago azul

en esta habitación

incógnita

del olvido.