Ella, mágica y única en el mundo,
Roba mi mirada desde el primer día,
Desde el momento que la vi ahí,
Sentada, mirando al frente, sonreí.

Las horas pasan y siempre regreso,
Busco tras de su computador,
Ella está ahí, absorta de su mundo,
La sonrisa en mi rostro, su admirador.

El martillante sonido del reloj,
Taladra mis sentidos, mirando la hora,
Ella está ahí, no sé qué decir,
Tal vez nunca lo sabré, pero me enamora.

Tímido, emocionalmente destrozado o, con ese miedo al fracaso que no persigue,
No lo sé, ella está ahí, mis palabras se atragantan, tal vez es está mi enfermedad que persiste.

Ella está ahí, mudo y sin palabras, sigo aquí.