El Dolor del Navegante:
Navegué las aguas profundas de tu cuerpo-
Llenaste de estrellas mi noche más gris-
Tu verano descongeló mi invierno-
Tu primavera adorno de flores mi otoño-
Lo excitante fue constante-
Parecíamos estar enamorados-
Estoy en mis noches oscuras y frías ahora-
Leyendo cada gemido tuyo-
En sábanas que no me permiten ir más allá de tus orillas-
Huelo tu almohada, y es el olor del pecado que me llevará al infierno-
Al menos déjame buscarte donde te dejé-
Permíteme buscarte, te lo imploro-
Si llueve secaré tu cuerpo-
Y volveré a mi papel de navegante-
Autor: Renzo Caballero – El Último Poeta.