Déjame beber tu agua para aumentar mi sed,
Mientras sueño y luego absorbo tu quejido con mis labios,
Para saborear dos veces,
Para navegar dos veces el paisaje con mis manos,
Y no conceder piedad, ni pedirla
Ni aun viendo el mar que se retuerce en una mueca.
Rostro con voz atormentada
Clamor de paz, gritando guerra
Que te sangra en tus volcanes,
Los que escalo con mi lengua
Saltando, flotando en el aire,
Para luego quemarme con tu lava,
Hurgando en lo profundo
Rozando el sol,
Jugando a ser feliz mientras me quemas,
Imaginar que te vencí mientras me ganas.
Permite una tregua a nuestros muertos,
Para alimentar el espíritu,
Darle un instante a la razón,
Apagar la luz, olvidarnos de todo
Ensillar lo que nos queda,
Y volver a empezar a morirnos de nuevo.