Hoy… aún me sigo preguntando…

Que manos… que lápiz fue tan cruel,
de dibujar la línea…
esa delgada línea que divide los mundos;
un mundo de corbatas y de trajes de Armani
y un mundo de descalzos… de ropas remendadas…

Que lápiz… que manos dibujaron,
a doncellas de calle, ocultas en rincones,
tratadas con desprecio, salvajemente usadas
y también dibujaron… a damas de alta alcurnia,
que venden hasta el alma, con oscura moral,
para lograr ser parte… de ese mundo trivial…

Quién dibujo los mares…
mares que han permitido, navegar en su piel,
yates de gran calado y fiestas de placer,
mientras en la otra línea… las balsas de papel,
se hunden en su vientre
y sólo queda el llanto, de una madre en la orilla…

Quién dibujo el amor… con flechas de Cupido,
alimentando cuentos de príncipes y reinas
pintando la invención, de todo aquel que sueña…
y se olvido de amar…
amar a reventar… dibujando la vida,
de los que nunca cuentan…

Que lápiz o que manos, se atrevió a dibujar,
las mieles del progreso, su sabor, su arrogancia,
su estirpe, su elegancia…
y olvidó dibujar… las manos agrietadas,
las espaldas mojadas, venas acartonadas
de tanto sufrimiento, de hastío y desconcierto…

Quién dibujo este mundo, dividido en mitades;
de casta… de olvidados;
de poder… de sumisos;
de caviar y de hambruna;
trajes Prêt-à-porter y de… pieles temblando…

A quién lo ha dibujado… quiero cortar sus manos…

Gaucho
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