Cortaron mi árbol querido,
el cual las buenas noches me daba.

A falta de tu amor porcelana,
sus ramas ya me acompañaban.

Suaves golpes caoba,
llamaban a mi ventana.

Pues tú eras quien me hacia compañía,
en mis noches de agonía.

En mi mente guardados,
recuerdos a tu lado.

Que anuncian lejanía,
de un pasado ofuscado.

Noches en vela,
Que tú me has iluminado.

Y a pesar de todo,
te han dejado aquí colgado.

¿Qué me queda sin tu compañía?
¿Quién vela por mis sueños ahora,
si no es mi vigía?