Valió la pena

Valió la pena amarrarme la mochila de niña sin experiencia y embarcarme en el navío que naufragaba en los peñascos de tu vida. – Valió la pena cerrar los labios para evitar la entrada de agua en mis pulmones enfermizos mientras escuchaba tu llamada en la orilla. – Valió la pena perder  la patria, el nombre y el juicio y dejar que las heridas de las rocas fueran un juego en las manos que me ofrecías. – Valió...