A lo largo de mi perennidad

Me has vivido, te he vivido, algo divino se ha rompido Disecaba tus pertenencias para recoger veneno Una escalera de telaraña recogía mis pasos desperdiciados Dentro de la casa plumosa. Tengo tantas cabezas de hielo Que no sé dónde ponerlas: en la almohada, sobre las Butacas hambrientas, en el marco de la cocina, Debajo de la cama, sin agua y luz, para obedecer Órdenes inmorales, para comerse el polvo radioactivo De la...