Libertad.

Y le dejé volar cual mariposa al viento y él abrió sus alas y se fue. Pues, yo no pretendía cortarle las alas; eso era lo que yo más amaba. Si lo hubiese hecho lo tendría a él, pero no lo que amé de él. Preferí amarle a lo lejos, quererle volando, con alas y sueños, con besos y recuerdos, con trasnochadas y atardeceres y con todo lo que era suyo, aunque yo era de él y a mí no me llevó. Con una parte y sin el resto de mí le...