pensamientos de un peatón

Si quererte fuera un pecado, al infierno estoy condenado, y si el paraíso es tenerte, por quererte soy rechazado. Sigo caminando, observando los semáforos cambiar, dando al hombre un camino, y un destino que seguir, un destino al que obedecen ,un destino que no pueden cambiar, que por muy ansiosos , el semáforo les dicta donde parar. ¡Oh! amor, mi herejía es querer tenerte, y mi destino poder cambiar, cambiarlo al ver que él...