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Medir el paso

No quieras castigar con demasía todo aquel que jamás no te hizo caso; retrasa la venganza por si acaso tu sueño inesperado te mentía. El hombre no tan solo es osadía, también es reflexión, medir el paso, y no esperar jamás llenar el vaso con mezquindad que es pura cobardía. Veras crecer en ti nueva alegría si no guardas rencor a tu pasado; y encuentras aquel niño que en ti había. Así que lo mejor es ser honrado, aguardando...

Al yugo lastrador de conciencias

¿Del frío de la calle que sabemos? nosotros que dormimos acolchados, nosotros que por nada nos movemos, que somos con los débiles osados, y hacemos con poder lo que queremos. Así nosotros somos los aliados de quienes el ayer no conocemos, siendo sus más devotos allegados. Es deseable el frío en penitencia, (a aquellos que no quieran someterse al yugo lastrador de la conciencia,) que ver nuestro poder desvanecerse, nosotros...

Hoy esa soledad llena mi cas

Hoy esa soledad llena mi casa De nuevo soledad hoy me delatas mi sombra por azar que me acompaña al suelo mi pesar ella no engaña sombras que al descubrir son poco gratas Miseria y gran penar traen las ratas fracaso tan brutal el de la araña que en el atardecer su tela extraña riquezas y tesoros de piratas No espera el tiempo más y el viento pasa sin como antes hallar vuelo de alas es esta soledad frío que abrasa mas ese...

presentimientos

Ese humo que por las noches envía mensajes, desde nuestro incierto espacio y corren los aromas por tinieblas, que olfatean los perros callejeros; conocen sus destinos, como el peso que a la gravitación sucumbirá, mas también el silencio va sumando ocultas sensaciones, con descaro las viejas percepciones de ese placer, y también los dolores mas cercanos, así como el olvido del presente tan próximo y, que se va en un suspiro...

Las horas solitarias

Las horas solitarias Espero aquí en el banco que me lleguen las horas solitarias de la noche; espero que me llegue aquel reproche así que la inocencia otros me nieguen. Levantarán las voces cuando rueguen resplandores azules en el broche; mientras que de la culpa es el derroche, que voluntades al suelo dobleguen. No espero la piedad de los que pueden sus alhajas lucir bajo la luna; ni espero comprensión de los que ceden,...