Poesía a Lanzarote

Hermosa tierra de fuego Donde el hombre se ha hecho camino A fuerza de martillazos El viento no susurra sino grita El agua no acaricia sino mutila El sol no calienta sino quema Donde la tierra vomita manantiales de fuego y cenizas Dejando tan solo ahora esculturas serpenteantes de roca agujereada No pierdas tu belleza, Porque tu beldad reside en tu rabia, En tu odio, Porque tras toda tormenta viene la calma, Y tu calma...