infancia

Era un lucero, Eran luceros, Eran varias estrellas las que apenas brillaban fijamente mientras me ondeaba el cuerpo al estar acostado boca arriba en aquel platon de hierro amarillo en el cual Gustavo, su barba, manejando su camioneta nos devolvia rapidamente bajando a traves de aquella densa vegetacion y ruidos en las curvas montanosas estrechas Santandereanas que solo se pudieron disfrutar con tal pureza en ese entonces...