amor-amistad

Entre los vientos de invierno cabalga mi corazón, sin montura ni estribos, ardiendo en un mar de tierra, jugando a ocultar el sino, que le plugo tejer al amor. Mirando a mi amor recuerdo estelas en el océano que van dejando tras de mí un olor a simples ortigas que olvidaron prestar atención. ¡Oh, dulce y cruel destino! ¿qué es lo que quiero sino la amarga hiel que me diste con tu infinita oscuridad a manos de un alma triste...