Tu hechizo

Cuando miré sus ojos supe que una vez más había caído en su hechizo, los sentí tan refrescantes como la primera gota de lluvia luego de una gran sequía, los vi con esa luz y alegría que es natural en ella, me sentía feliz de ser testigo de este suceso, mi corazón latió violentamente cuando se acercó a mí por un abrazo, con rapidez le correspondí, pero recordé que su corazón no es mío, así entendí que su abrazo solo era un...