Velo Nocturno

Permite, mujer de encanto dulce Que la noche se bañe en tus pupilas Que las luciérnagas revoloteen En torno a tu alcoba Que la tierna ambrosía repose en tu pórtico Pues has de saber; inocente criatura, Que el titilar de estrellas Son las millones de miradas Que entre sueños mi pecho vela por ti Como un hermano cósmico Mi corazón enardecido en espiral Agita su manto de pasiones Y se tiende en fulgores donde el sol Se deleita...