Senderos en los cuales no se cruzan los días
arboledas en las que no se respira vida
sólo las horas marcarán tus únicas desdichas,
sintiendo que la espera no aguarda a quien no sueña.
Tus miserias son banderas que ni siquiera flamean
sucios andrajos de tu orgullo sin fronteras.
Tus mentiras son jarros rotos y vacíos
indecentes palabras de una historia que no existe.
Eres como una pluma que al viento se entrega
aún no tienes un tiempo, ni vuelves a tu sitio.
Navegas solitaria por tu mar nocturno de grilletes
aferrada al timón del triste barco de lo absurdo