Vi en Puerto Montt llover tan fiero
como nunca llovió en región alguna
fue tifón y monzón todos en una,
fue más bien superlativo de aguacero.

Nunca vi diluvio tan severo
erase un mar en otro vaciando
eran truenos furiosos y bramando
era el fin del mundo en pleno enero.

Toda el agua cayó del alto cielo
por el único agujero que tenía
y así, la lluvia se veía.

Como un negro pájaro y su vuelo
en picada fuerte parecía
que la lluvia subía desde el suelo.